
El cuerpo como lugar de poder
La pregunta ¿cómo relacionarnos de maneras distintas por intermedio del movimiento? increpa directamente la noción que se tiene de esta, y abre la puerta a nuevos canales de entrada como detonantes de interacciones. También es una invitación a observar cómo recrear el espacio desde las decisiones creativas e inesperadas de cada cuerpo pensante participante. Versiones son posibilidades. Darle vida al cuerpo para que sea pensamiento en movimiento es algo que todos los cuerpos están en la capacidad y en el derecho de experimentar desde su poder personal. Escritura y movimiento generan una economía circular que permite tránsitos de ida y venida ilimitados.
Biopolítica y acontecimiento: el cuerpo como lugar de poder
Siempre es una acción del cuerpo, la mínima acción, la que refrenda y respalda mandatos ocultos, porque al ser que habita ese cuerpo le parecen también razonables. Pero hay muchos cuerpos, y en ese sentido, muchos seres, que cuestionan y divergen de esas premisas preestablecidas. Ahí sucede un acontecimiento, protagonizado por el mismo cuerpo creador.
Dadanza se ampara en la premisa de que mover el cuerpo es mover el pensamiento.
